
EL CUARTO ESTADO
Avanza con paso firme, valiente,
las manos desnudas, semblante serio
el campesino para ser obrero
y dejar atrás al terrateniente.
Camina hacia ese lugar diferente
marchando en busca del mejor sendero
donde forjar la vida con acero
y huir de una existencia de sirviente.
El destino perverso le supera
en la nueva y brillante sociedad.
Ver en el horizonte otra quimera,
enarbolando la roja bandera
como el gran símbolo de la unidad.
El cuarto estado, todavía espera
Jesús Calvo Arbiol